Soluciones

Safe Schools for Teens (Escuelas seguras para adolescentes)

Aumentar la identificación, la divulgación y las denuncias de abuso sexual infantil entre docentes y estudiantes y usar técnicas de atención plena para mejorar la regulación emocional y prevenir la violencia en relaciones de noviazgo con pares. Implementado entre 2015 y 2017.

Safe Schools for Teens, The Philippines
1

Datos clave

Integrar los módulos guiados acerca de prevención de la violencia sexual contra niños y niñas al plan de estudios escolar ha tenido resultados beneficiosos en muchos países y en todos los niveles escolares, desde preescolar hasta secundaria. Por lo general, las sesiones implican aprendizaje entre pares, juego de roles y reflexión crítica, entre otras estrategias interactivas.

Efectividad de este tipo de intervención

Eficaz

Pilar INSPIRE

Educación y aptitudes para la vida

Tipo de evidencia

Estudio de métodos mixtos

2

Contexto

Philippines

Según el Estudio inicial nacional sobre violencia contra niños y niñas en Filipinas de 2016, el 80% de los niños, las niñas y los jóvenes de entre 13 y 24 años sufrió alguna forma de violencia en su vida. El estudio puso de relieve una mayor prevalencia de violencia sexual a lo largo de la vida entre los niños y hombres jóvenes (el 24,7%) en comparación con las niñas y mujeres jóvenes (el 18,2%). 

Con mayor frecuencia, los niños y las niñas sufrieron violencia sexual en el contexto de relaciones de noviazgo (el 14,1%), y otros entornos comunes fueron, por ejemplo, el hogar (el 13,7%), la comunidad (el 7,8%) y la escuela (el 5,3%).

De aquellos que sufrieron violencia sexual durante la infancia, solo el 11,9% le contó alguna vez a alguien al respecto y la cantidad de denuncias a las autoridades se mantuvieron muy bajas, por debajo del 1% [1]. 

3

Acerca del programa

Qué es y cómo funciona

El programa Safe Schools for Teens (Escuelas seguras para adolescentes) se implementó en dos escuelas secundarias públicas de Gran Manila durante dos años para aumentar los conocimientos y comportamientos relacionados con la identificación del abuso sexual infantil, la divulgación y la denuncia entre docentes y estudiantes. 

Además, la intervención usó técnicas de atención plena (mindfulness) para mejorar la regulación emocional, y así prevenir la violencia en relaciones de noviazgo con pares y ayudar a los adolescentes a reconocer posibles situaciones de riesgo. 

El programa Safe Schools for Teens (Escuelas seguras para adolescentes) comprendió dos fases:

  • La fase 1 implicó la capacitación de docentes sobre las “4 R” (por sus siglas en inglés: reconocer, registrar, denunciar y derivar) del abuso infantil, y el establecimiento de un sistema de derivación y apoyo mediante la capacitación de los Comités Escolares de Protección Infantil para que respondieran a los casos de abuso infantil y los gestionaran.
  • La fase 2 consistió en desarrollar e impartir módulos curriculares para el aula destinados a estudiantes de entre 13 y 15 años acerca de la prevención y el reconocimiento de la violencia en relaciones de noviazgo mediante técnicas de atención plena, el fortalecimiento del conocimiento sobre relaciones saludables y el aumento de la conciencia y la denuncia de situaciones de abuso.
Phillippines
4

Evaluación y resultados del programa

Para determinar el impacto del programa Safe Schools for Teens (Escuelas seguras para adolescentes), los encargados de su implementación utilizaron una evaluación mixta, que incluyó encuestas antes y después de la intervención, entrevistas y grupos de reflexión en los que participaron 237 docentes y 1458 estudiantes. Los investigadores también hicieron un seguimiento de la cantidad de casos de abuso sexual infantil derivados al hospital público durante un año después de la implementación. [2].

Phillippines 1

Los resultados de la capacitación para docentes sobre las “4 R” de la fase 1 indicaron lo siguiente:

  • Mayor predisposición a denunciar el abuso sexual infantil. Los resultados finales indicaron una reducción en la aprensión (del 40 % al 33 %) y en el temor (del 51 % al 24 %) de los docentes respecto a las represalias por denunciar casos de abuso sexual infantil.
  • Más conocimientos sobre el abuso sexual infantil y los mecanismos de denuncia.
  • Más derivaciones de casos de abuso sexual infantil. Durante el año siguiente a la implementación, las autoridades escolares informaron 11 casos de abuso sexual infantil al hospital público de derivaciones, mientras que, durante los cinco años anteriores, no se había informado ninguno. La mayoría de las 11 derivaciones se realizó después de que niños y niñas revelaran haber sufrido abuso sexual infantil a un maestro o a su madre.

Los resultados adicionales de esta primera fase también incluyeron lo siguiente:

Un aumento del 32% en la confianza de los docentes en la identificación de signos de abuso sexual infantil

del 25% al 57%.

Un aumento del 30% en la familiaridad con el procedimiento oficial para denunciar abuso sexual infantil

del 45% al 75%.

Phillippines

Los resultados del componente curricular de la fase 2 en relación con los estudiantes indicaron lo siguiente:

  • Beneficios en la regulación emocional. La capacitación en atención plena demostró un impacto positivo, especialmente en las áreas de “Control del impulso” y “Claridad de emoción”, en las que los estudiantes obtuvieron puntajes más altos en las encuestas antes y después.
  • Más conocimientos sobre los vínculos positivos y las estrategias de espectador. Después de completar los módulos de salud, los estudiantes mostraron un aumento significativo en los conocimientos relacionados con el abuso, la violencia en relaciones de noviazgo, y las estrategias para apoyar a los pares e interceder.
  • Más denuncias de intento de relaciones sexuales no consentidas y violencia sexual sin contacto. Después de la intervención, se produjo un aumento significativo en términos estadísticos de los casos de intento de relaciones sexuales no consentidas denunciados por víctimas/sobrevivientes. Entre los hombres, las denuncias aumentaron un 4,9 % (del 5,5 % al 10,4 %) y entre las mujeres, un 2,2 % (del 2,6 % al 4,8 %). En cambio, las denuncias de todas las formas de abuso sexual sin contacto aumentaron significativamente; un 5,0 % entre las mujeres y un 4,4 % entre los hombres.

Los resultados adicionales de esta segunda fase también incluyeron lo siguiente:

Una disminución del 15,4% en la violencia en relaciones de noviazgo en el caso de las mujeres

del 31,6% al 16,2%.

Una disminución del 10,7% en la violencia en relaciones de noviazgo en el caso de los hombres

del 42,9% al 32,2%.

Una disminución del 14% en las denuncias de violencia emocional ejercida por una pareja en el caso de las mujeres

del 29,8% al 15,8%.

Una disminución del 6,9% en las denuncias de violencia emocional ejercida por una pareja en el caso de los hombres

del 35,8% al 28,9%.

5

Impacto

El programa Safe Schools for Teens (Escuelas seguras para adolescentes) es uno de los primeros estudios en evaluar una intervención escolar que utiliza técnicas de atención plena para prevenir el abuso sexual infantil entre adolescentes en países de ingresos bajos y medios. 

Los resultados del estudio de prueba de concepto sugieren que el programa generó conciencia y aumentó la predisposición a denunciar el abuso sexual infantil entre docentes y estudiantes. El aumento de las denuncias de abuso sexual infantil al hospital de derivación probablemente sugiere que la intervención aumentó la conciencia y las denuncias. 

Además, los investigadores entienden que el aumento de las denuncias realizadas por las propias víctimas refleja una mayor predisposición a hablar al respecto después de la intervención. 

Se requiere seguir investigando para confirmar esta interpretación, determinar si la intervención se asocia a las disminuciones del abuso sexual infantil y evaluar si la intervención funciona en otros contextos, como zonas rurales.

6

Challenges and lessons learned

Desafíos

  • Medir el impacto y la sostenibilidad. Debido al breve intervalo entre las encuestas antes y después de la intervención, es difícil evaluar si la prevalencia de la violencia sexual disminuye como consecuencia de la misma o si las mejoras documentadas se sostienen a largo plazo.

Lecciones aprendidas

  • Repetir el contenido para los estudiantes más grandes. Los estudiantes podrían beneficiarse de módulos más extensos, dirigidos a niños y niñas en grados superiores, para reforzar los conocimientos adquiridos en el programa a lo largo del tiempo.
  • Los docentes como aliados clave. El papel de los maestros a la hora de ayudar a los niños y las niñas a denunciar la violencia es clave: enseñarles a los educadores a manejar los casos de abuso sexual infantil redujo el miedo a las repercusiones. Les empoderó en su función de proteger a los niños y las niñas de la violencia.
  • Derivaciones sólidas. Contar con un sistema claro de derivación que incluya consejeros es fundamental para proteger a los niños y las niñas de la violencia.
  • Defensa por parte del Gobierno. El apoyo del Departamento de Educación fue fundamental para la implementación de este programa.
7

Fuentes y contacto

[1] Council for the Welfare of Children & UNICEF Philippines. (2016). National baseline study on violence against children in the Philippines: Results (Executive Summary)

[2] Madrid, B. J., López, G. D., Dans, L. F., Fry, D. A., Duka-Pante, F. G., & Muyot, A. T. (2020). Safe schools for teens: Preventing sexual abuse of urban poor teens, proof-of-concept study—Improving teachers' and students' knowledge, skills, and attitudes. Heliyon, 6(6), e04080. https://doi.org/10.1016/j.heliyon.2020.e04080

Agradecemos especialmente a la Dra. Bernadette J. Madrid, directora ejecutiva, Child Protection Network Foundation, Inc., por desarrollar en colaboración este estudio de caso.

Para obtener más información sobre este estudio de caso, puede comunicarse con la Dra. Madrid escribiendo a [email protected].

Última actualización: 13 de marzo de 2026